La noche extendia sus aterciopelados dedos sobre la facultad Inter de Milan, famosa en el mundo entera por su fabrica de chope, feminazis, parados y gente con distintos trastornos psicologicos tales como el mandato de practicas absurdas de arqueologia (un sindrome, q a dia de hoy, es un mal endemico en la dichosa facultad), y unas sombras furtivas, cual lince iberico agazapada entre los matojos a la caza de un despistado conejo iberico, se colaban en las dependencias del edificio histotico, alias el piene. Tras forzar una de las miles de entradas cerradas del edificio, esas sombras furtivas cual ave rapaz cerniendose sobre un despistado zagal, entraron bajo el amparo de la noche y con su complicidad en post de una mision posimposible, mision que solo un genio o un loco muy vago concibiria.
Raudos cual viento de levante huracanado en la estacion del verano, ambas sombras de finos trazos de color azabache, subieron la portentosa y magestuosa escalera de alabastro, la cual esta llena de lo que parecen balazos, para toparse de bruces con la magnificencia de un cuadro sin mucha ciencia y de dificil cognisciencia que a todos trae de cabeza dada su malevolencia. Un susto brutal atenazo sus corazones al presenciar tal horror de rapidas y nerviosas pinceladas rojas y negras por doquier, pero con paso vacilante lograron ascender al segundo piso...su objetivo.
Con la complicidad de la noche y de un guardia de seguridad, que segun narran algunas voces, tiene el poder de leer las manos, colaronse veloces en el area dedicada a la modernidad (si la historia en si una ramera es, la epoca moderna,sobre todo la española, es la mas patetica del burdel) llegandose a topar frente a un despacho singular, el de la Lola.
Ambas enjutas y nocturnas criaturas se pararon frente al susodicho cubiculo arrillandose uno frente a la cerradura de la puerta al paraiso. Una de las nocturnas figuras inco sus rodillas en el duro suelo para sacar sin demora un kit de ladron con el que demoler esa barrera sin gran desazon. Antes de elegir la herramienta para tamaña empresa miro a su compañero por el rabillo de su oscuro ojo y prestas palabras salieron sin demora por su boca.
-Nero, vigila la entrada al departamento para evitar cualquier sorpresa-Explico Malthaus sin demora.
-¿tardaras mucho? ya sabes, levantarse a las seis de la mañana, entre otras cosas, da sueño y uno tiene que mantenerse en forma-
-no creo tardar mucho-dijo Malthaus forzando la onerosa cerradura de dorados brillos, sin obtener resultado alguno mas alla de romper su ganzua mas cara-mierda...-
Saliendo del pasillo de la modernidad, Nero con paso vacilante, se encuentra ante el excelso pasillo del segundo piso del Peine, conocido por el temible nombre del edificio departamental. Afronto con gallardia la recta del pasillo hasta las escaleras. Alli sus ojos se posaron con curiosidad en un pasillo, justo al lado del laboratorio de arqueologia, largo donde los alla y lleno de puertas llenas de extraños e incomprensibles simbolos (si alguien piensa que historia es facil, absurda y q estudiando el dia antes apruebas...ruegase ver algo relacionado con paleografia). Nero cruzo el umbral para ver como el pasillo se hacia eterno, se expandia cual universo cargado de ostentosa energia oscura que nadie sabe lo que es pero suena tan bonito como planeta X y tomaba la forma de una calleja...y al final una puerta iluminada de manera tan siniestra, tan rojiza y tan ungida en artes oscuras...que Nero trastavillo con un libro tirado en el suelo, callendo con todo su peso al suelo fuera del pasillo del averno.
Sudando y respirando como si hubiera mirado al mal a los ojos el chico miro a su diestra, donde dos rojos puntos de luz, rojo como los calzoncillos del hades de percy jackson y el ladron del rayo y brillantes como la inteligencia de Petrus Bobaliconus (q malos q son los romanos por inventar el latin). Esos puntos de rojo vivaz le observaban con desden desde las alturas. Nero no saboia que hacer ¿levantarse y correr? no, un hombre de su porte no huye,no, escapa como alma que lleva el diablo...¿parlamentar con el poseedor de tan brillantes punteros laser? si, aunque pudiera tratarse de su peor pesadilla.
-em...¿hola?-pregunto titubeante levantando sus posaderas del frio suelo-esto...seguro que, seas lo que seas, te preguntas que hago aqui asi que...-
-identifiquese-fue la unica metalica respuesta.
-bueno, vera...me identificaria pero...-
-muestre su pase de pasillo-
-yo no...-
-segundo intento. Muestre su pase de pasillo-
-esto...toma mi D.N.I-
-pase incorrecto. Preparese para ser expulsado-
-¿expulsado?-
El poseedor de tan poderosos y brillantes ojos no era mas que un robot vigilante de pasillos armado con una ametralladora que no dudo un instante en usar. El chico de negros cabellos inicio una carrera, no por sus estudios, no por superar records de viejas glorias del atletismo, no por salvar al pequeño gatito que, tan asustado como el propio Nero, corria en todas direcciones buscando ayuda...corria por su vida mientras cientos de punzantes balas atravesaban como si de papel se tratara las robustas paredes y columnas haciendo saltar miles de cascotes y polvo, mucho polvo que impedia la vision, mermada ya por la nocturnidad inerente a la noche.
Mientras Nero corria por el gran pasillo, Malthaus, ya no contaba con ganzua alguna, la resistente puerta aguantaba recia todos los embates desafiando al genio del asesinato haciendole desesperar. Tras haber usado clips, destornilladores, cizallas, motosierras, sables laser e insultos varios su desesperacion no hacia mas que aumentar, si el fallaba todo el plan se iria al carajo y sentiria la mayor de las afrentas.
Pensativo se encontraba, sin dejar de mirara a la puerta que parecia reirse del joven. Esa risa no era otra cosa que el grito desgarrador de Nero llegando fugazmente al encuentro de su amigo.
-¡¡hay un maldito robot asesino persiguiendome!!-Grito desesperado.
-esta bien-
-¿¿como que esta bien??¡nada esta bien, nos han pillado!-
Malthaus metio una de sus manos en un bolso para sacar lo que parecia una insulsa derringer que llamo poderosamente la atencion del desesperado Nero.
-¿¿que pretendes que haga con esto??-
-defenderte y tencuidado con el retroceso-
Nero cogio con cierta reticencia el pequeño arma, se lleno de valor y dejo a su amigo solo con el enigma de la puerta irrompible.
-muy buen puerta, solo puede quedar uno y ese voy a ser yo asi que...abrete, por favor-
Un estruendoso silencio lleno el ambiente, era tan estruendoso que los disparos del robot eran practicamente inaudibles, pero fue roto por unas palabras provinientes de la puerta.
-si me lo pides con esa educacion...-
La puerta se abrio ante los atonitos ojos de quien infructuosamente trato de forzarla. Al abrirse la puerta Malthaus vio lo que habia al otro lado y lo que vio le asusto...una gran escalera descendia hacia una insondable oscuridad llegando a donde se encontraba el ansiado premio que tantos quebraderos de cabeza producia: el examen de historia moderna universal.
Nero se encontraba agazapado contra una pared viendo como las balas lo agujereaban todo, incluso un pobre y risueño Jorge Javier Vazquez que pasaba por alli. El robot avanzaba lentamente arrasando con todo, asustandolo todo y gritando como si el mas infernal de los infiernos se desatara.
-y le tengo que destruir con esta birria...-dijo Nero mirando su pequeña arma-bueno...de perdidos al rio-
Saliendo de su escondrijo y sin apenas tiempo para apuntar disparo al robot lanzandolo a la otra punta del pasillo mientras el retroceso lo mandaba a el mismo a estamparse contra una pared bastante maltrecha.
-¡¡podria haber avisado de que el retroceso era tan potente!!-grito Nero intentando adecentar su pelo, ya que se encontraba totalmente encrespado.
El robot no pudo hacer otra cosa que deshacerse de su ametrallodora sustituyendola por un lanzamisiles que no dudo un instante en usar disparando poderosas rafagas contra su enemigo, el cual, al disparar la derringer, daba dos paso hacia alante y 40 hacia atras. En el fragor de la batalla y saltado por encima de una familia de patitos que saltaba por los aires con cada explosion al igual que partes del edificio, Nero se abalanzo contra el robot chocando en un poderoso abrazo que los tiro al suelo sin dejar de disparar ambos.
-¡¡maldito robot!! ¿¿donde tienes el boton de apagado??-gritaba Nero forcejeando con su rival disparando a todos lados destruyendo parte del techo del edificio hasta que tantos disparos del mini arma del chico terminaron por hacer ceder el suelo, cayendo dos piso hasta el vestibulo del ruinoso edificio.
Malthaus habia bajado ya las escaleras, habia atravesado tambien una extraña cueva llena de murcielagos gigante que pasaban su vida filosofando acerca de si algun dia la oscuridad se haria menos oscura tornadose en luz y llego a un conducto de ventilacion que tambien atraveso llegando al final: una rendija encima de una habitacion blanca en la que se guardaba con celo su tesoro. Rapidamente preparo la manera de descender para coger el libro sin embargo la bajada no seria simple ya que esa habitacion se encontraba protegida por los mas avanzados sistemas de seguridad patrocinados por microsoft. Esos avanzados sistemas iban desde sensores de movimiento que eran capaces de sentir hasta el movimiento de una ameba a dos milimetros de distancia, sensores de presion en el suelo, una bandada de farfecht sin su puerro, por lo que estaban muy muy cabreados, el pedestal donde estaba el libro era protegido por un vigoroso soldadito de plomo de las guerras napoleonicas y el libro se hallaba encerrado en una caja de metacrilato que solo se abriria en caso de resolver el motivo del pantallazo azul del ordenador que controla su apertura.
Sigilosamente Malthaus se descolgo por una cuerda hasta llegar a la altura de la caja, por suerte el soldadito estaba pasando la noche con su novia, una bratz, por lo que dejaba libre acceso al ordenador. Tecleando rapidamente en el teclado Malthaus no encontraba solucion al pantallazo azul de windows y la tension crecia haciendole sudar la gota gorda. Una de esas gotas gordas se precipitaba por su frente, llego a a su ceja y se dejo caer perezosamente hacia el suelo...
Nero se levanto aturdido de entre los escombros que le rodeaban. Miro en todas direcciones, a su derecha, a su izquierda, arriba, abajo, al centro e incluso dentro y solo encontro destruccion, una bandada de farfecht uian despaboridos bajando por las escaleras de alabastro y un robot se encontraba frente a el mirandole con una no muy buena cara, ya que los robots solo pueden tener una cara...la del chuache.
Sin mediar palabra el robot cogio al chico lanzandolo contra una pared que atraveso limpiamente, Nero se levanto enfadado por los descosidos que estaba sufriendo su traje y cargo contra su enemigo robotico placandolo contra una columna que se rompio ante la brutalidad del impacto. El chico acabo contra el suelo y el robot trato de darle un puñetazo que esquivo para devolverle otro puñetazo que solo le produjo dolor y huesos rotos al chicos, acto seguido la mole de metal cogio al joven, lo estampo contra una pared y a la mortecina luz de una farola, Nero, descubrio el horror.
-hola jovencito-dijo una voz conocida para el chico.
-oh, dios mio...-dijo sin aliente Nero-¿¿lola??-
-si muchachote, ahora voy a enseñarte lo que es un verdadero combate...-
El grito de Nero se ahogaba en la noche mientras una explesion hacia temblar el lugar.
La gota de Malthaus se precipito contra uno de los sensores de presion produciendo un cortocircuito y una pequeña llama que siguio el cableado destrozando los sensores de movimiento, revento todas las luces de la lasa, prendio fuego la cola de un farfecht haciendo que todos escaparan por patas (aqui podria hacer un chiste facil) y el ordenador se arreglo abriendo la caja para que Malthaus cogiera su premio. Sin perder tiempo corrio por un largo pasillo mientras una voragine de furgo, explosiones, canciones y cascatos se cernian sobre el hasta que vio la luz de la salida, a la cual llego tras una sorprendente explosion que lo lanzo contra una carretera al lado de la facultad inter de milan.
Con la llegada de la mañana Danyash, Gundi y los demas llegaron a su querida facultad donde les esperaba un gran gentio que miraba impresionado los nuevos agujeros, partes en llamas y otras derruidas del edificion departamental. Malthaus se encontraba tirado en un banco frente al destrozado edificio con cara de cansancio.
-¿que tal Malthaus?-pregunto Danyash jovialmente.
-toma-dijo Malthaus extendiento una mano temblorosa.
-¿que es eso?-pregunto Dani Cassidy.
-oh, el examen de moderna-dijo Danyash con una sonrisa de oreja a oreja-buen trabajo Malthaus.
-al final conseguiste un examen...-dijo Gundi llevandose una mano a la cabeza.
-algunos nacen con mucha suerte-dijo Mi-¿donde esta Nero?ya deberia estar detras de mi-
-eso ¿donde esta, Malthaus?-pregunto Gundi.
-pues...no lo se...-
No muy lejos de alli Nero se encontraba atado a una cama mientras forcejeaba por liberarse de la esposas que le ataban a la cama. Su captora se habia ocupado muy bien de que eso no sucediera y cuando aparecio con su vestido mas picaruelo la boca de Nero se desencajo en una mueca de horror y grito como un poseso.
-no grited mi pichurrin...nadie podra oirte...-
Jo y pa esto e estado dios sabe cuanto tiempo...