domingo, 31 de mayo de 2009

M.E.P III: barbaramente sabio.

Y mientras se prepara la invasion de mi casa con llantos y talco...continuemos.
Rompiendo el horizonte esos grandes dos heroes, Mlaquias el Chousenwan y Max el monje maldito, caminaban hacia un destino incierto vestidos con unas armaduras rojas que habian encontrado en su camino y como a Malaquias le faltaba ropa no dudaron en cogerla.
-oye...¿estas seguro que los de aquel cuartel no se enfadaran?-dijo Mlaquias mirandose la armadura y su fiel Espacharon atada al cinto,la cual iba dejando un reguero de migas de pan.
-¡claro que no se enfadaran! se las hemos cogido prestadas, habia muchas, tranquilo no pasara naaaada-
-em...se las robamos a los dos guardias que vigilaban el cuartel-
-era de noche, nadie vio nada...salvo aquella sombra-
-na...esa sombra me sigue desde el principio, no me quiere decir el nombre pero es inofensiva-
La sombra caminaba tras ellos, un tanto alejada, de manera sibilina y sin hacer el mas minimo ruido. Salvo cuando vio un faisan piando en un arbol y salto a por el gritando para luego devorarlo y destrozarlo a zarpazos, inofensiva totalmente.
-pues entonces, mi señor, no pasa nada no nos encon...-
-¡ALTO AHI LADRONES!-grito un soldado-¡LOS HAY QUE TENER COMO LOS DE ERROL FLINT PARA ROBARLE UNAS ARMADURAS A UN ESTADO TAN RACANO COMO EL NUESTRO!-
Malaquias y Max se giraron asustados para, acto seguido, correr como locos mientras el Chousenwan fulminaba con la mirada al monje.
-¡menudo monje estas hecho tu!-
-¡oye, uno tiene que aprender a sobrevivir!-
-¿y como sobrevivimos a esto?-
-usa tu espada ¿no?-
Malaquias miro su legendaria espada, que seguia tirando trozos de pan, y girandose encaro al enemigo.
-¡¡ASI ME GUSTA, MI SEÑOR CHOUSENWAN!!-bocifero Max mientras corria como sonic vacilando a flash.
-¡eh, ese crio es el chousenwan!-dijo un soldado.
-...¡MALOTE DA UNA GRAN RECOMPENSA POR SU CABEZA, MATADLO!-
Ante semejante situacion la valentia del Chousenwan se fue corriendo y detras de ella su dueño alcanzando a Max, el cual se sorprendio al ver a Malaquias a su lado.
-¡oh! ¿ya se ha acabado todo, señor mio?-
-¡¡¡NO MALDITO TRAIDOR!!!-Malaquias en ese momento penso en una buena estrategia para salvar el pellejo-¡¡tengo un plan!!-
-¿cual?-dijo un inocente Max.
-¡¡¡SUPERCALIGRAGILISTICOESPIALIDOSO!!!-
En ese momento un rayo fulmino a Max quedandose chamuscado en el sitio a merced de los guardias, los cuales, sin duda, le darian la paliza de su vida y de sus anteriores vidas.

Malaquias ya habia dejado muy atras a los guardias gracias al sacrificio de Max. Caminando habia logrado llegar a un pueblo bastante grande, con edificios hechos de marmol blanco pero el pueblo parecia totalmente vacio salvo un viejo que paso al lado del Chousenwan con un carro, seguramente se fuera del pueblo.
-no te recomiendo que entres en el pueblo muchacho-dijo el viejo de barba blanca y mirada inteligente.
-¿que ha pasado?-
-todo el pueblo se ha ido puesto que un enorme barbaro se ha adentrado en el-
-ah...entiendo, entiendo. Un barbaro es muy fuerte y puede volverse loco-
-si...y por cierto bonita esapada. Hasta mas ver-
El viejo se fue dejando a Malaquias con la duda de si entrar o no. El Chousenwan no sabia que hacer pero mejor que esperar a que un destacamento de soldados te encuentre en un camino donde no puedes huir y seguramente te dean una paliza o algo peor, era entrar en el pueblo buscar una casa acogedora y rezar para que el barbaro no se moviera de donde estaba.
Malaquias recorrio el pueblo recordando su nombre, Rineak el pueblo de los sabios y las bibliotecas (un sitio en el que yo arderia tal que un diablo en una iglesia si entrara)Llego a una casa donde escucho ruidos y con curiosidad y con su tipica falta de concentracion entre dentro.
-¡¡hola mi querido señor chousenwan!!-dijo Max con una pata de pollo en la boca.
-¿como...?-
En eso Malaquias se lanzo de cabeza a por una mesa llena de comida y bebida.
-eso, eso, aprovechate de mis descubrimientos-
-¿como has llegado aqui y cuanto llevas aqui?-
-poco, esos guardias eran muy lentos, jeje-dijo Max risueño.
-¿sabes que aqui hay un barbaro?-
-¡claro! esta en la biblioteca, vamos a verle-

En cuatro pasos se encontaron en la biblioteca, cuatro pasos literales ya que la biblioteca estaba enfrente de aquella casa y la biblioteca tenia hasta un letrero con luces de neones para que la gente la viera bien, y entraron en el silencioso lugar hasta encontrar a la viva imagen de la fuerza. Encontraron a un hombre fornido pero no mulato mas bien blanco, de formas y facciones apolineas, cabello corto negro y con un extraño rizo en el entrecejo y como no llevaba gafas para leer y garrote a la espalda.
-hola jovenes amigos-dijo el barbaro-
-¿estamos muertos ya?-dijo Malaquias asustado.
-em...no, creo que no-dijo Max tocandose y tocando y su jefe.
-tranquilos soy un barbaro sabia y amante de la paz mi nombre es Clark Kent...-
-¿¿en serio??-interrumpieron Malaquias y Max al barbaro.
-ejem, como decia, Clark Kentuckyfriedchicken-
-¡¡bah!!-gritaron indignados los dos heroes-a este tio cada vez mas se le va la pinza-
-yo me largo a renegociar mi contrato, hostia-dijo Max indignado mientras se largaba

¿que pasara en la proxima entrega? ¿Max volvera a actuar? ¿Malaquias tendra algun dia capacidad de concentracion? y lo mas dificil ¿podre estar yo peor?...dios sabe...cha cha cha cha chun (musica de terminator)

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